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vivienda familiar y divorcio

¿Qué hacemos con la vivienda familiar propiedad de ambos en caso de ruptura de pareja o divorcio?

Esta es una pregunta muy habitual que se nos plantea en el despacho y a la que vamos a intentar darle respuesta de la forma más clara posible.

1. Alquilar. Si ninguno de los dos quiere vivir en la vivienda pero se quiere conservar la propiedad esta es una muy buena solución ya que conservas patrimonio y cada mes recibes una renta. No obstante, debemos tener en cuenta que ello supondrá una relación permanente con tu ex pareja ya que todo patrimonio requiere una serie de gestiones. Esta solución, aunque económicamente resulta muy atractiva, se da menos de lo que puede parecer en la práctica ya que el factor personal también juega un papel muy importante en este tipo de decisiones.

2. Extinción del condominio y novación de la hipoteca. Es la solución que más se produce en la práctica, y se da cuando uno de los miembros de la pareja quiere quedarse con la vivienda en propiedad exclusiva. Para ello, este concepto legal aporta un acomodo fantástico a estas situaciones. Con la extinción del condominio uno cede su parte al otro a cambio de una compensación económica. El que se queda con la propiedad paga AJD que supone entre 0,5 y 1%, aunque se puede negociar y pagarlo por mitades. También hay que tener en cuenta que deberemos hacer una novación de hipoteca y para ello el banco tiene que estar de acuerdo y normalmente exigirá endurecer las condiciones o la garantía. Esto genera gastos se Notario, Registro, Gestoria y comisión de novación si está previsto en la escritura de hipoteca. También debemos tener en cuenta que para que se produzca esta solución deben estar de acuerdo los dos propietarios.

3. Vender a un tercero. Es mucho más caro a nivel fiscal. El comprador tendrá que pagar ITP (entre un 6 y un 10%). Para esta solución deben estar de acuerdo los dos propietarios.

4. Vender el 50% de la propiedad. Unilateralmente y sin contar con el consentimiento del otro copropietario uno puede vender su parte. Últimamente están proliferando empresas que compran proindiviso, pero lógicamente lo hacen para ganar dinero por lo que pagan un precio muy inferior al de mercado. Económicamente no es una buena opción, pero en estas cuestiones no se nos escapa que en ocasiones intervienen otros factores como las cuestiones personales para tomar decisiones. y el poder tomar la decisión de forma unilateral es sin duda un aspecto muy atractivo en algunos casos.

5. Venta judicial. Procedimiento de división de la cosa común. Proceso largo, caro y complicado. Se vende en subasta pública y no tenemos ningún control sobre el precio.